VANG #5. Beñat Achiary + Joseba Irazoki

Jueves 16 de junio. (19:30). Entrada libre [RESERVA TU ENTRADA]

PARA HACER EL RETRATO DE UN BEÑAT (ACHIARY)

Pintar primera una página con una puerta abierta…luego  pintar algo hermoso. Algo sencillo. Cinco letras:

B por base, por este punto de partida : el puerto vasco que hace posible el viaje. Beñat Achiary  viajero de lo humano, nos dice lo siguiente : una lengua  o una cultura, igual que la tierra la heredamos de nuestros padres, pero la tomamos prestada de nuestros hijos. Poseer una herencia es hacerla vivir. No es guardarla encerrada, que se echaría a perder.Es dejar que se roce con las demás aunque a veces la arañen. Abrir de par en par puertas y ventanas, aunque haga viento. Mejor si hace viento.

E por  esencia, porque cantar (de eso se trata) cantar es ser. El canto no es fuente de vida, es la vida misma, más intensa cuando estalla en una voz. No hay un cuerpo y un alma, el canto lo expresa todo : felicidad, cólera, amor, risa… de lo trivial de nuestras vidas sólo el canto sabe sacar la belleza. Ser el canto, cantar el ser: despojarse de lo convencional, conservar sólo el sentido.

Ñ por la frontera absurda, la otra orilla tan cercana que no es otra orilla, y por Lorca, el hermano mayor asesinado. Ñ, las señas de identidad que los amigos españoles tuvieron que imponer en sus teclados y en los nuestros se esconde tras una combinación esotérica de cifras y signos. Ñ, en el corazón de las cinco letras, como un yin-yang discreto, balanza inestable, equilibrio restaurado una y otra vez.

A por arte, porque no hay arte sin humanos ni humanidad sin arte. La belleza otra vez. Desde los bisontes de Altamira, o la flauta de Isturits hasta el baile contemporáneo, de René Char al Cante jondo, de la improvisación libre al butô : una sola humanidad, una sola belleza al final, y una infinidad de formas de arte. ¿Por qué limitarse a una sola?

T que suena al final como un impulso hacia el otro, como una apóstrofe. T como trabajo:

¿Cuántos esfuerzos para que parezcan fáciles las proezas vocales de Beñat Achiary, cuántos ensayos y errores para saltar sin tropezar del repertorio tradicional al contemporáneo, tener una escaramuza con un rapero, improvisar un dúo de percusiones y voz? Para pasar sin ruptura de un canto armónico de garganta a un pianísimo en voz de falsete, para expresar en pocos minutos y sin palabras la fraternidad, la dulzura y el furor. Consiste la elegancia del artista en hacernos olvidar su trabajo y entregarnos sólo la belleza. Que sepamos ver más allá de las apariencias. 

Diane Gastelu [Citizen Jazz]