VANG #3. El instante decisivo — Agustí Fernández + Ingar Zach 21-12-17 @19:30

Quizá la improvisación libre no-idiomática sea la práctica musical que más se acerca a aquella idea del “instante decisivo”, tan buscada por el fotógrafo Cartier-Bresson en su poética de la captura del tiempo.

The Decisive Moment HENRI CARTIER BRESSONde Pad Studio 

 

Agustí Fernández (Mallorca, piano) e Ingar Zach (Oslo, percusión), dos de las figuras más relevantes internacionalmente en este campo, nos harán partícipes de un gran instante suspendido durante una hora a través de la interacción, la toma de decisiones en tiempo real y el juego de timbres sonoros. Aquella captura del tiempo del fotógrafo se convierte aquí, desde la escucha profunda que nos ofrece esta forma de crear música, en una ruptura de nuestra vivencia temporal, expandiéndose y contrayéndose a lo largo de este último VANG de 2017.

AGUSTÍ FERNÁNDEZ // INGAR ZACH

 

VANG: Antes de empezar, nos gustaría saber cómo fue vuestro primer encuentro musical y cómo fue el origen del disco que elaborasteis en 2008: Germinal

Agustí Fernández: La verdad es que no me acuerdo del primer encuentro. Tengo muy mala memoria… ¿Quizás fue en Oslo, Ingar? El origen de “Germinal” se debe al propio Ingar, fue él quien solicitó hacerlo y yo producirlo.

Ingar Zach: Es verdad, Agustí tiene muy mala memoria (risas). Nos conocimos por email. Los dos estábamos de acuerdo en que nos gustaría hacer algo juntos. Agustí consiguió el estudio de grabación en Barcelona a través de Ferran Conangla. La grabación del disco fue nuestro primer encuentro como dúo. Yo encontré el sello y Agustí produjo el disco. Después, realizamos conciertos en Barcelona y en Oslo.

VANG: Casi 10 años después de la aparición de ese disco ¿cómo ha sido la evolución en el lenguaje personal de cada uno? ¿En qué aspectos os seguís reconociendo y cuales creéis que han evolucionado o cambiado?

A.I. : Creo que esencialmente usamos el mismo lenguaje que antes, acaso más refinado. Este refinamiento proviene de las incorporaciones de la gente con la que hemos tocado, es decir, en cuanto al lenguaje: lo mismo pero diferente.

I.Z. : Sí, tenemos mucho proyectos cada uno y cuando nos vemos después de tanto tiempo es siempre algo fresco. Aunque nuestra manera de tocar a lo mejor no ha cambiado tanto, traemos nuevos sonidos y experiencias que nos llevan a una nueva música.

LlimonaAGUSTÍ FERNÁNDEZ

VANG: En qué medida la improvisación libre ha dejado de ser “libre” para quizá convertirse en un género propio que posee sus lugares comunes o un territorio sonoro que lo diferencia de otras músicas.

A.I. : Quizás la palabra “libre” ya no es definitoria de la música que hacemos. Y dentro de este territorio hay muchas variantes y escuelas, con más o menos improvisación, y más o menos “libres”. Pero siento que es libre en el sentido que nadie me obliga a hacer algo concreto, y yo soy el que toma las decisiones respecto a mi aportación a la música.

I.Z. : “Música libre” no existe. No tengo necesidad de poner nombres a la música. Solo se trata de sentirse libre y disfrutar de una situación tan bella como es tocar y compartir música con un músico como por ejemplo Agustí.

INGAR ZACH en Galleri Galleberg

VANG: ¿Cómo afecta en vosotros la escucha o la práctica de otras músicas a la hora de improvisar / crear?

A.I. : Todo influye. Todas las músicas son la misma música, solo hay que saber escucharlas con el oído atento.

I.Z. : Me gusta todo. Intento crear a partir de toda mi experiencia como músico y como oyente para con ello poder hacer la música más bella posible. Me inspira muchas cosas diferentes, me gusta que haya tanta diversidad en el mundo de la música.

VANG: El fotógrafo Henri Cartier-Bresson afirmaba que “una fotografía es un boceto inmediato hecho con la intuición y que no puedes corregir. Si tienes que corregirlo será en la próxima fotografía”¿Cómo se vive este “instante decisivo” en la improvisación”?

A.I. : Con tranquilidad y relax… y un pelín de tensión, claro. Es la única manera de lograr que la música fluya.

I.Z. : Me proporciona felicidad, porque el enfoque no es que puedas cambiar algo, el enfoque es disfrutar el momento y aceptar la dirección de la propia música con una escucha abierta.

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